Trabajar en Peñalolén implica enfrentar dos realidades geotécnicas que conviven a pocos kilómetros de distancia: la terraza aluvial consolidada de la planicie, donde la arcilla limosa del antiguo cono de deyección del Canal Las Perdices retiene humedad, y la zona de contacto con el batolito granítico de la precordillera, donde la roca fracturada del Cerro San Ramón impone condiciones de flujo subterráneo completamente distintas. Diseñar un sistema de drenaje o un pozo de infiltración sin conocer la permeabilidad real de estos materiales es un riesgo que el equipo técnico de nuestro laboratorio mitiga mediante ensayos Lefranc y Lugeon ejecutados in situ. La variabilidad litológica de la comuna, que alberga más de 240 mil habitantes en un gradiente altitudinal que va desde los 560 hasta los 900 msnm, exige correlacionar cada metro perforado con la respuesta hidráulica del terreno, tarea que abordamos integrando el dato de campo con la granulometría de las muestras recuperadas para validar el modelo de flujo.
La permeabilidad en la zona de contacto aluvial-rocoso de Peñalolén puede variar tres órdenes de magnitud en menos de 5 metros de profundidad.
Cómo trabajamos
Un error frecuente que observamos en proyectos de edificación media en Peñalolén es asumir que el suelo fino de la terraza central es impermeable por defecto y dimensionar sistemas de aguas lluvia sin ensayos de campo. La realidad operativa muestra que lentes de grava arenosa intercalados en la matriz limosa, heredados de los paleocauces del estero Nido de Águila, generan vías preferenciales de flujo que un simple reconocimiento visual no detecta. Nuestro procedimiento para el ensayo Lefranc se rige por la norma NCh1508, ejecutando la prueba a carga constante o variable dentro del mismo sondaje de exploración, lo que permite obtener el coeficiente de permeabilidad (k) en centímetros por segundo para cada horizonte identificado en el perfil estratigráfico. En el macizo rocoso fracturado aplicamos el ensayo Lugeon, inyectando agua a presión escalonada en tramos aislados con obturador neumático para cuantificar la absorción en litros por metro por minuto, parámetro que define la necesidad de inyecciones de impermeabilización o el diseño de cortinas de drenaje en excavaciones profundas cercanas al frente montañoso.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta un ensayo de permeabilidad Lefranc o Lugeon en Peñalolén?
El costo por ensayo Lefranc o Lugeon en la comuna de Peñalolén se sitúa entre $340.000 y $570.000, dependiendo de la profundidad del tramo a ensayar, la cantidad de pruebas requeridas en un mismo sondaje y si se utiliza obturador simple o doble en el caso del ensayo Lugeon. Este rango incluye la ejecución en terreno, el informe con memoria de cálculo según NCh1508 o NCh3171 y la firma del profesional responsable.
¿Cuál es la diferencia entre el ensayo Lefranc y el Lugeon?
El ensayo Lefranc mide la permeabilidad en suelos, introduciendo o extrayendo agua de una cavidad dentro del sondaje a carga constante o variable. El ensayo Lugeon se aplica exclusivamente en macizos rocosos fracturados y consiste en inyectar agua a presión en un tramo aislado con obturadores, evaluando la absorción en unidades Lugeon. En Peñalolén es común aplicar ambos en un mismo proyecto cuando la perforación atraviesa primero el suelo aluvial y luego la roca granítica.
¿En qué momento del proyecto se deben ejecutar estos ensayos en Peñalolén?
Los ensayos de permeabilidad en campo deben ejecutarse durante la campaña de exploración geotécnica, inmediatamente después de la perforación de cada sondaje y antes de retirar la máquina del punto investigado. Postergar la prueba implica perder la cavidad y requerir una nueva movilización, lo que encarece el estudio. En zonas de Peñalolén con napas colgadas estacionales, recomendamos programar los ensayos entre junio y septiembre para obtener el valor de permeabilidad en la condición más desfavorable de saturación del terreno.